Origen de los clubes deportivos en Montevideo (1842-1874)

por Gastón Laborido (gaston_laborido1@hotmail.com)
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Cuestiones preliminares: el origen del Deporte Moderno

En las últimas décadas, la producción académica sobre la Historia del Deporte como campo profesional, aumentó enormemente. Los trabajos que han surgido, provienen de diversas áreas y contribuyen a pensar el objeto de estudio desde otro lugar, aproximándonos a debates teóricos y metodológicos de la disciplina. Uno de los puntos de debate versa en torno a la historia conceptual del término deporte. Aquí estamos ante un problema, ¿qué entendemos por deporte? ¿Cuál es su origen? ¿Cuándo se empieza a utilizar el concepto? ¿Cuál es el alcance del término? ¿Qué fenómenos describe?

Son grandes las líneas de abordaje a la problemática, pero aquí esbozaremos algunas líneas preliminares, partiendo de la teoría socio-crítica acerca del origen del deporte. Este grupo de autores se opone a la tesis de que el deporte surge en los albores de la civilización humana. Como señala Roberto Velazquez Buendía (2001), lo que hoy se conoce como deporte tuvo su origen en Inglaterra, a partir del siglo XVIII, mediante un proceso de transformación de juegos y pasatiempos tradicionales iniciado por las elites sociales y en el que tuvieron un papel clave las “publics schools” y los “clubs” ingleses.

Para esta teoría, el deporte es un fenómeno social y un símbolo cultural, característico de las sociedades contemporáneas urbanas e industriales. Siguiendo a Jean-Marie Brohm (1993), desde su óptica marxista, el deporte como institución es producto de una ruptura histórica, apareció en Inglaterra, en la época industrial moderna, espacio clásico del modo de producción capitalista. Los cambios provocados por la revolución industrial en cuanto a la organización social, implicaron una clara diferenciación entre el tiempo de trabajo y el tiempo de ocio (en términos de compensación y que debió ser conquistado por los sectores sociales que no lo usufructuaban). En tal sentido, de entrada el deporte no es una institución homogénea, sino una práctica de clase, como refiere Brohm (1993). El tiempo de ocio actuaría como factor desalienante y de ese tiempo el deporte ocupa en la sociedad actual un espacio significativo (Arias y Reisch; 2004).

La humanidad siempre realizó ejercicio físico con diferentes finalidades (lúdicas, competitivas, militares, religiosas). No podemos considerar deporte a aquellas actividades previas al siglo XIX, ya que se trataba de juegos y competiciones rituales cuya función social era bien distinta en cada una de esas sociedades, y bien diferentes a las que corresponde al deporte moderno y de nuestra época.

El deporte moderno es propio de Inglaterra y se caracteriza por: una actividad física e intelectual humana; de naturaleza lúdico/competitiva; institucionalizada que permite el reconocimiento, el control, el desarrollo y la implantación de reglamentos; regidas por reglas que definen las características de la actividad y de su desarrollo; con parámetros organizativos; multiplicidad de roles nítidos y sin significación religiosa.

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El club: una institución inglesa

Una de las instituciones fundamentales del deporte moderno es el club. El club, entendido como asociación de individuos que se agrupan por tener los mismos intereses nace en Inglaterra antes del siglo XIX. Los primeros clubes deportivos que surgieron fueron fundados con carácter restrictivo por los aristócratas ingleses: el Royal and Ancient Golf Club en 1754 y el Marylebone Cricket Club en 1787.

La consolidación del deporte moderno es un fenómeno paralelo a la consolidación del imperialismo del siglo XIX. El imperio británico exportó sus prácticas deportivas a los cinco continentes, junto con sus mercancías. De esta manera, se difundió la cultura británica y el fenómeno deportivo, teniendo en algunos territorios mayor receptividad que en otros.

En el Uruguay, la práctica de los deportes modernos surgió naturalmente en la colectividad británica. El deporte llegó a Montevideo en el siglo XIX, cuando los ingleses lo introdujeron en el Río de la Plata y en otras partes del mundo, de la mano del ferrocarril, intercambios con la marinería y de la acción de los colegios ingleses.

Como señala J. C. Luzuriaga (2009), su difusión en la sociedad uruguaya siguió la misma lógica que en Gran Bretaña y en otros países, pasando de las elites al resto de la población en forma de cascada.

Si bien existió en nuestro país la experiencia del Victoria Cricket Club, entidad creada en 1842, hubo que esperar hasta la década del sesenta del siglo XIX para ver el surgimiento de los primeros clubes deportivos estables.

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Antecedentes: el Victoria Cricket Club (1842)

Entre 1830 y 1855 se encuentran las bases del desarrollo deportivo en el Uruguay. Lo más importante en este período, fue la fundación del primer club: el Victoria Cricket Club, fundando por los ingleses, que llevaban el espíritu del deporte, en octubre de 1842. La institución tuvo entre sus concurrentes asociados a la zona de su creación, Pueblo Victoria (próximo al Paso Molino), próximo al saladero del inglés Samuel Lafone, quien fue uno de los impulsores del club. El nombre fue en honor a la reina de Inglaterra, aunque algunas versiones plantean que se debe a la localidad donde realizaban la actividad.

Los concurrentes realizaban todos los jueves los “Días de Sport” a través de prácticas y partidos de Cricket, deporte más popular en Inglaterra en esa época. Allí estuvo el primer campo de deportes del Uruguay, por esto es que se considera que fueron los ingleses quienes introdujeron el deporte en el Uruguay. Mientras tanto, en Argentina, comienza un proceso similar al Uruguay, caracterizado por la fundación inglesa de clubes a lo largo del siglo XIX.

El club tuvo una breve historia, ya que desapareció como consecuencia del sitio a Montevideo establecido por las fuerzas del Partido Blanco (con apoyo argentino) encabezadas por el Brigadier Oribe y que se prolongó durante toda la Guerra Grande, hasta 1851. Esto implicó, que los ingleses no pudieran salir más de los muros de la ciudad.

La fundación del Victoria Cricket Club constituye el antecedente directo del Montevideo Cricket Club.

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Primera institución deportiva organizada en el Uruguay: Montevideo C. C. (1861)

Diez años después de la paz del 8 de octubre de 1851 y de la mano de los residentes ingleses, influyentes hombres de negocios, comercio, actividades agropecuarias y de empresas como ferrocarriles, tranvías, aguas corrientes; se consolidará el deporte moderno e institucionalizado en Montevideo. La fecha que da nacimiento al deporte continuado en el Uruguay, fue el 18 de julio de 1861, cuando en coincidencia con una fecha patria, se fundó el Montevideo Cricket Club.

Con la paz tras la Guerra Grande (1839-1851), se inicia la recuperación de nuestro país. La situación del Uruguay en los años 60 del siglo XIX, se caracterizó por un empuje del sector económico: notorio progreso en la agricultura y en la ganadería, las tierras se valorizaron. Otro aspecto destacado, fue la Revolución del Lanar (entre 1852 y 1868), pasando de 800.000 lanares en el país en 1852 a 17 millones en 1868. Síntoma del crecimiento económico del Uruguay, se fundaron los primeros bancos: el de Mauá y el Comercial, incrementándose la edificación de Montevideo e instalándose nuevas empresas.

Por otro lado, la población del país aumentó a 200 mil habitantes y Montevideo a 60 mil. Al fenómeno natural de aumento de la tasa de natalidad, el proceso de recuperación de la población se vio acompañado con la inmigración europea. Esos inmigrantes llegaron con una mentalidad capitalista, iniciativa en el medio rural y el comercio. Hacia fines de la década del 60 la población extranjera en Montevideo era de un 60% aproximadamente.

Es en este contexto, que algunos autores encuentran un paralelismo entre el desarrollo deportivo y la expansión económica del Uruguay, iniciándose así un período de relativo florecimiento en el deporte montevideano alrededor de 1860. En este cuadro se inscribe el desarrollo de nuestro primer movimiento deportivo y se inserta la fundación del Montevideo Cricket Club, el 18 de julio de 1861, club aún existente en el 2017, computando hasta la fecha 156 años de existencia.

Cuando se conmemoraron 31 años de la Jura de la primera Constitución del Uruguay, se fundó el Montevideo Cricket Club en una reunión celebrada en la Confitería Oriental (donde hoy está ubicado el Edificio Central del Banco República), sitio de reuniones de la alta sociedad y de hombres de empresa y negocios. Sus fundadores y primeros integrantes fueron ingleses, que provenían de diferentes áreas, entre ellos se destacan los pioneros del Victoria Cricket Club: J. Pickering, H. Hughes, R. Mac Lean. Junto a ellos participaron hombres vinculados al Banco de Londres y del Río de la Plata y Comercial (O`Neill y Lawry, Ruding y Fuller); a la francomasonería (Lumb, Towers, Fortes, Crane); al Templo Inglés (Hocquart y Adam); quien fuera el primer presidente del “English Club” en 1868 (Krabble); quienes fundarían posteriormente el Montevideo Rowing Club (Gigson, Miles, Stirling, Onslow); comerciantes británicos (Gowland y Oldman), quien construyera el Teatro Solís (Thomas Harver); entre otras personalidades británicas.

El club tuvo entre sus socios representantes de todos los sectores de la colectividad británica. En 1863 se instala en Montevideo la sucursal del Banco de Londres, y sus funcionarios se asociaron al Montevideo Cricket Club. Como señala J. C. Luzuriaga (2009), dentro de sus miembros asociados, habían tres categorías: a- los de nacionalidad británica y sus hijos, agrupados por sus ocupaciones; b- los oficiales de las naves británicas de estación en el puerto de Montevideo; y c- los alumnos de los centros educativos británicos.

El objetivo deportivo inicial del club se encontraba en la práctica del cricket, basado en los reglamentos de 1774 y las posteriores modificaciones establecidas por el Marylebone Cricket Club de 1787 (fundando en Londres, uno de los clubes de cricket más antiguos y prestigiosos del mundo). El cricket como deporte, tiene sus antecedentes en juegos del siglo XVI, ya en el siglo XVIII gozaba de gran popularidad en las villas y ciudades inglesas.

El campo de juego fue adquirido en los años 80 del siglo XIX, al que sus propietarios denominaron The English Ground. Estaba ubicado en la Blanqueada, en la avenida 8 de Octubre (donde hoy está ubicado el Hospital Militar), en el camino a la Unión entre las calles Jaime Cibils y Larrañaga, rodeado de quintas y chacras. Aquí fue donde se vieron por primera vez en Uruguay las distintas manifestaciones de esa nueva actividad, desconocida para los criollos. El terreno del campo de juego ocupaba aproximadamente una hectárea rodeada de cercos de pitas y algunas instalaciones, un pequeño refugio que oficiaba de palco, un rancho que era vestuario y una carpa blanca donde se servía el té de las 5 p.m.

El nombre de Montevideo asignado al club, fue decisión de la Asamblea ya que era una directiva que gobernaba al deporte inglés en general y que se percibe en toda América; puesto que ciudades como Buenos Aires, Montevideo, Rosario, Río de Janeiro, eran importantes centros comerciales y de capitales de los británicos. Se adoptaba el nombre de la ciudad donde se establecía, y aunque cada club era independiente, su acción colectiva estaba concertada, existiendo simultáneamente el Montevideo C. C., el Buenos Aires C. C., el Rosario C. C. Incluso existieron asociaciones regionales como la River Plate Athletic Association, que regía el deporte de los juegos atléticos en la cuenca del Plata. Esos clubes tenían en común las mismas reglas de juego, igual organización atlética y además mostraban una comunidad de ideales deportivos y lazos de nacionalidad.

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En 1862 se registra la primera importación desde Inglaterra de material deportivo que conoce el Uruguay: bates y pelotas para la práctica del Cricket, directamente realizada por el Montevideo Cricket Club, estableciendo contactos con el Buenos Aires C. C. De acuerdo a J. Buzzetti y E. Gutierrez Cortinas (1965), citan una nota del diario “El Siglo” del año 1863, que señalaba: “los ingleses se divierten jugando al cricket en una quinta cercana a la Unión y los alemanes haciendo rodar el bolo, en el establecimiento titulado Au Cabanon Chez Pascal”. Para algunos autores, esta sería la primera crónica deportiva criolla.

En 1864 decidieron hacer la primera participación internacional en Buenos Aires, pero una revolución en ese país lo impidió. Recién el 9 y 10 de Abril de 1868 se produce el postergado enfrentamiento entre Buenos Aires Cricket Club y el Montevideo Cricket Club. El equipo de Buenos Aires viajó a Montevideo y ganó el encuentro por 33 corridas. Al año siguiente, el equipo de Montevideo le devolvió la visita y por muchos años se alza con victorias.

Se puede señalar tres líneas o ramas deportivas en el Montevideo Cricket Club: la primera relativa al desarrollo del cricket; la segunda, la introducción del rugby en 1875; la tercera, desde 1878 con la primera práctica de fútbol. El Montevideo C. C. asumió la función de introducir y practicar las primeras manifestaciones de deporte organizado en el país, pero mantenidas en el estrecho margen cerrado de la colectividad británica. Los colores seleccionados fueron el amarillo y azul a franjas horizontales en cricket, fútbol y rugby; con la variante de camisa amarilla con mangas azules.

El Montevideo Cricket Club fue nuestro primer club organizado, el más querido y apreciado por la colectividad británica y tuvo un papel clave en el desarrollo de los deportes en el país: primero el cricket, luego rugby, fútbol, atletismo, velocipedismo, hockey y tenis. Se encuentra dentro de los clubes más antiguos de la región y del mundo. A la fundación del Montevideo C. C. le siguieron otros clubes: en 1872 en Nueva Helvecia fue formado el Club de Tiro Suizo, segundo en permanencia en Uruguay, luego el Montevideo Rowing Club en 1874, y así una larga lista.

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Referencias:

ARIAS, Carlos y REISCH, Matilde (2004). Movimiento clubista y desarrollo deportivo en el Uruguay. En: Nexo Sport, Montevideo.

BROHM, Jean-Marie (1993). 20 Tesis sobre el deporte. En: aavv. Materiales de sociología del deporte. Madrid: Ediciones de La Piqueta. (pp. 39-46).

BUZZETTI, José y GUTIÉRREZ CORTINAS, Eduardo (1965). Historia del deporte en el Uruguay (1830-1900). Montevideo: Ed. De los autores.

GOMENSORO, Arnaldo (2015). Historia del Deporte, la Recreación y la Educación Física en Uruguay. Crónicas y relatos. Montevideo: IUACJ.

LUZURIAGA, Juan Carlos (2009). El football del novecientos. Orígenes y desarrollo del fútbol en el Uruguay (1875-1915). Montevideo: Santillana.

VELÁZQUEZ BUENDÍA, Roberto (2001). El deporte moderno. Consideraciones acerca de su génesis y de la evolución de su significado y funciones sociales. En: Lecturas: Educación Física y Deportes, Revista Digital, Buenos Aires, año 7, nº 36, mayo. Disponible en: http://www.efdeportes.com/efd36/deporte.htm

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