La Villa del Cerro y sus clubes de fútbol: Rampla Jrs. y Cerro.

01/05/2018

por Gastón Laborido (gaston_laborido1@hotmail.com)
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Presentación teórica

El fútbol como fenómeno social, genera manifestaciones en otros espacios sociales. Es una de las prácticas sociales de identificación colectica más importantes, en tanto es un fenómeno que trasciende las expresiones características propias de fútbol como práctica y se convierte en algo total (cultural, político y económico).

Se convierte en una actividad global desde que rompe con las fronteras de su origen. En este sentido, Jean-Marie Brohm (1993) indica que el deporte surgió en el siglo XIX como práctica de clase, adquiriendo significaciones diferentes según las clases sociales. En los inicios, la burguesía concebía al deporte como ocio, como una forma de pasatiempo. Con el correr del tiempo se fue popularizando y adquiriendo nuevos significados, entre ellos la identificación colectiva.

“En esta dinámica incluyente del fútbol –de totalidad y globalidad- la sociedad se retrata y representa, pero también se cohesiona para dar sedimento al sentido nacional (Dávila, 2003). El fútbol es un sistema de relaciones y representaciones, que produce una integración simbólica de la población alrededor de los múltiples componentes que tiene, produce o atrae; sea a partir de la práctica deportiva como de las esferas que lo rodean directa o indirectamente”. (Carrión, F., s/f).

Es necesario pensar el deporte desde nuevos abordajes teóricos y metodológicos. Para ello, Patricia Falco Gonevez (1998) entiende que para abrir esta posibilidad de análisis, podemos pensar al deporte como un objeto de la Historia social o de la Historia cultural. Desde esta perspectiva, las investigaciones deben pensarse a partir de las ventajas formativas que brinda la Historia social y cultural, y también de la necesidad de incorporar nuevas fuentes en el análisis histórico.

Es fundamental utilizar el deporte como objeto relevante para entender la sociedad. El deporte permite explicar las relaciones sociales, puesto que el deporte, en tanto fenómeno social, se relaciona con otras esferas de la vida cotidiana como la sociedad y la política. En esta línea, la problemática de la identidad como distinguibilidad (Giménez, G., 1997) recobra vital importancia e interés, ya que el fútbol como práctica supone un espacio de identificación colectiva y de construcción de identidad.

En consecuencia, una posible aproximación es el tema de la identidad (social) en el fútbol. Como señala Luis Antezana (2003) “(…) podría ser considerado como parte del debate entre las identidades culturales vs. las metaidentidades –o identidades universales. Hoy en día, ese debate supone una suerte de axioma: es necesario afirmar –es decir, no negar- las diversas identidades culturales existentes.” (p. 91).

El objeto de estudio: la Villa del Cerro y sus clubes de fútbol

Los espacios están profundamente signados por dispositivos que exceden su propio contexto histórico y político. Los clubes de fútbol no escapan a ello. En este texto, tomo como punto de partida un barrio particular de Montevideo, la Villa del Cerro y sus clubes de fútbol profesionales: Rampla Jrs. y Cerro.

El objetivo de esta escritura, que no surge de una investigación,  es poner como tema de debate la cuestión de las identidades sociales, en relación al club social como espacio de interacción y de formación/consolidación de vínculos.

La “Villa del Cerro”, popularmente denominado barrio “Cerro”, fue fundada en 1834 bajo el nombre de “Villa Cosmópolis”. Es uno de los sesenta y dos barrios de Montevideo, se ubica en la zona oeste de la ciudad a unos quince kilómetros del centro. Su nombre se debe a la elevación de 136 mts. de altura que está en la zona. Cuenta con una población de 35.498 habitantes (según el Censo Nacional de 2004 del INE), en una ciudad de 1.4000.000 habitantes. Los límites del barrio son: al sur la rambla Suiza; al este la rambla Egipto; al oeste Camino Cibils y al norte la calle Carlos María Ramírez.

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Foto: La estampa del Cerro con su fortaleza a orillas del río. (Francisco Flores). Fuente: https://www.elpais.com.uy/informacion/juntan-firmas-cerro-independizarse-montevideo.html

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Los elementos de identidad que lo caracterizan son variados y gozan de una contundente y precisa definición. Se trata de un barrio constituido en su mayoría por inmigrantes de variadas procedencias en el siglo XIX, que creció en torno a polos industriales como los saladeros. Selecciono el barrio Cerro por una cuestión personal: soy profesor de Historia y toda mi actividad docente hasta ahora ha sido en el Liceo 11, “Bruno Mauricio de Zabala”, ubicado en el barrio Cerro de Montevideo. El liceo 11 tiene toda una identidad institucional que se fue gestando con el tiempo de la mano de docentes y fundamentalmente de la comunidad cerrense. En efecto, estar presente en esa institución, posibilita el acercamiento a la identidad del barrio y genera deseo de conocer su historia.

Desde el punto de vista futbolístico, se trata de un barrio en el cual casi exclusivamente los habitantes son de Rampla Jrs. o Cerro, por eso los enfrentamientos entre ambos equipos generan una atmosfera muy especial, denominado “El clásico de la Villa”. A su vez, ambos equipos poseen un fuerte arraigo en gran parte de la zona oeste de Montevideo, sobre todo en barrios vecinos como Casabó, Paso de la Arena, Pajas Blancas, Santa Catalina.

Trabajar con el Cerro implica trabajar con una identidad urbana y barrial particular. Esto supone, analizar el espacio geográfico del Cerro, en función de sus instituciones formales, los vínculos sociales que la crean y recrean, así como las subjetividades que la dotan de sentido. El espacio es un hecho eminentemente social, es una mirada donde la sociedad es constructora y destructora y donde existen movimientos dependientes y dominantes en que los seres humanos están inmersos. Por lo tanto el espacio es una realidad y una categoría de comprensión de la realidad.

El espacio es una construcción social que llevó un proceso, por lo cual está signada a continuar cambiando, construyéndose y reconstruyéndose. La selección de tales espacios se debe a que los clubes sociales se instauraron desde su fundación como espacios barriales y comunitarios, creando sólidos vínculos vecinales.

El Cerro: barrio con identidad y tradición futbolera

El Cerro es un barrio con historia. Se trata de una zona de tradición y formación cultural proveniente del flujo migratorio europeo de los siglos XIX y XX. Los últimos contingentes vinieron del este de Europa: Yugoslavia, Polonia, Lituania, entre otros, junto a españoles, italianos, griegos y armenios; acabaron por darle a la Villa del Cerro un perfil culturalmente plural.

Allí se formó un barrio tradicional de inmigrantes laboriosos que con el tiempo ha venido a constituirse también en interesante enclave turístico, con la histórica fortaleza militar, la rambla y la misteriosa Casa de la Pólvora, una construcción de fines de siglo XVIII que sirvió de polvorín militar.

El Cerro es un barrio con una tradición de trabajo y lucha, defendiendo derechos de inmigrantes y obreros. Esta tradición organizada, se forjó a raíz de la industria de la carne. La intensa actividad industrial, acelerada a partir de la segunda mitad del siglo XIX fue impulsada por los saladeros que producían básicamente charque, generando unos tres mil puestos de trabajo hacia el 1900. Los saladeros fueron ubicados en la zona del Cerro, sobre ambas márgenes del arroyo Pantanoso, puesto que en el año 1836 el Poder Ejecutivo mediante decreto estableció que los establecimientos que se dedicaran a la salazón de carne tendrían que estar lejos de la ciudad.

A inicios del siglo XX, como consecuencia de la Revolución Industrial y del desarrollo de moderna tecnología, los saladeros fueron desplazados por un nuevo tipo de industria, los frigoríficos. Un grupo de capitalistas uruguayos fundaron en los predios de tres saladeros el primer frigorífico uruguayo para la explotación de nuevos sistemas en la conservación de carnes, a través del enfriamiento y la congelación. Se denominó “La Frigorífica Uruguaya”, y en diciembre de 1904 comenzaron las faenas en dicha empresa, logrando su primera exportación a Londres en marzo de 1905. En 1911 pasó a manos de una compañía anglo-argentina llamada “Sansinena & Cia”, que en 1929 arrendará sus instalaciones al Frigorífico Nacional, creado en 1928 y que funcionaría como ente testigo para controlar la industria cárnica del Uruguay.

En 1911 fue fundado en Punta Lobos el “Frigorífico Montevideo”; pero en 1913 adoptó el nombre de “Frigorífico Swift”, ya que fue adquirido por la compañía Swift, perteneciente a un consorcio norteamericano. Otro de los frigoríficos importantes fue el “Frigorífico Artigas”, que empezó a faenar en octubre de 1917. Se trató de una sociedad anónima conformada por estancieros uruguayos, quienes vendieron el frigorífico años después a la empresa de Chicago “Armour”.

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La industria frigorífica supuso la principal fuente de ingresos para el Uruguay y empleó calificada mano de obra barrial. En términos de identidad barrial, la época de los frigoríficos, constituyó el núcleo central de la historia de base que permitió ordenar valores que siguen visualizándose como característicos del lugar. El trabajo, la solidaridad y el mutuo conocimiento, es decir, la convivencia sin desconfianza ni violencia. En este sentido, están relacionados estos valores con un pasado en que las condiciones materiales y laborales permitían consolidar un comportamiento territorial con énfasis autóctono, dentro de un complejo urbano. También contribuyó la intensa actividad sindical que construía lazos de unión entre la población de obreros y sus familias. Al respecto, el historiador Aníbal Barrios Pintos se refería al Cerro de la siguiente manera:

La Villa del Cerro tiene una enorme trascendencia en el desarrollo económico de la república. La industria saladera y frigorífica la eligió como máxima sede, dándole una fisonomía intransferible. Insufrible vaho de sangre y carroñas; fábricas de labor sin pausa, que convierten la riqueza semoviente en divisas de comercio de carnes; calles pobladas de gente humilde, laboriosa, con una decidida conciencia obrerista: todo eso ha sido el Cerro, de bravías tradiciones, de gente sufrida, de familias muy unidas, que han coreado el nombre del país en horas de alegría y atrapado la atención del Uruguay entero, en horas de hoscas huelgas casi revolucionarias. (Barrios Pintos, A., 1971, p. 42).

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Desde el punto de vista deportivo, el fútbol llegó a Montevideo hacia fines del siglo XIX, cuando los ingleses lo introdujeron en el Río de la Plata y en otras partes del mundo, de la mano del ferrocarril, intercambios con la marinería y de la acción de los colegios ingleses. En ese contexto, Uruguay asistía a la conformación del Estado y de la nacionalidad. Tal como ocurrió en Buenos Aires, el fútbol se popularizó rápidamente en Montevideo durante la primera década del siglo XX, con la fundación de una gran cantidades de clubes.

En la primera década del siglo XX el fútbol se expandió por los barrios de Montevideo, llegando también a la Villa del Cerro. Existieron varios clubes en el Cerro que llevaban el mismo nombre de la Villa Cosmópolis, incluso afiliados a la AUF, como el Club Atlético Cerro que participó en la Tercera Extra de 1917.

En 1919 se mudó a la Villa del Cerro el club Rampla Juniors Football Club, equipo que militaba en la segunda división de la asociación y que se había fundado el 7 de enero de 1914 en la zona de la Aduana, generando muchas resistencias por parte de los más localistas de la barriada.

El origen histórico de Rampla fue en el café y bar “Trocadero” en la rambla portuaria de Montevideo, en la calle Rampla y Solís. Como señala Miguel Aguirre Bayley,

de ese histórico rincón aduanero, Rampla se dirigió al “Café de Güelfi” en la proa de las calles Juncal, Piedras y 25 de Agosto y poco después se trasladó a la Aguada. En esos años fue local en Camino Mendoza y Piedras Blancas y luego en cancha ubicada en la avenida Burgues. Pero su destino será la Villa del Cerro donde llegó en 1919 para radicarse definitivamente en 1921, año de su consagración como Campeón de la División Intermedia. En ese período Rampla fue locatario en los campos de Braga y del Swift (Aguirre, 2009, p. 12).

Rampla Jrs. había surgido en otra zona de la ciudad, pero prontamente consiguió adeptos en la villa del Cerro, pero hubo otros que apegados a un sentimiento localista resistieron y se mantuvieron fieles a las humildes instituciones del barrio. El 1 de diciembre de 1922, se fundó el Club Atlético Cerro. El origen histórico de Cerro fue

en el “Café de Panizza”, en la esquina de las calles Grecia y China. A esos efectos, se habían realizado previamente reuniones en la confitería “Americana” y en la farmacia de Angel Constantini, quien sería su primer presidente. En su fundación participaron también dirigentes y asociados del Club Oriental. Precisamente Cerro adoptó como oficiales los colores albicelestes a rayas verticales que eran de los del club Oriental (Aguirre, 2009, p. 14).

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Imagen: escudos de Rampla Jrs. y Cerro. Fuente: https://i.ytimg.com/vi/7DtxRk0aq6M/hqdefault.jpg

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Identidades por oposición: Rampla Juniors Football Club y Club Atlético Cerro

La identidad de los colectivos, según Gilberto Giménez, en tanto “unidad distinguible”, supone la posibilidad de distinguirse de los demás, pero también tiene que ser reconocida por los demás en contextos de interacción y de comunicación, lo que requiere una “intersubjetividad lingüística”.

De acuerdo a Fernando Carrión, las identidades colectivas se construyen a partir de una doble situación: por un lado, la condición de pertenencia (expresa la adscripción al territorio, género, clase, generación o familia); y por otro, la cualidad funcional (que lo asume desde el rol de hincha, jugador, dirigente o empresario). Estos dos orígenes identitarios pueden, en ciertas condiciones, ser excluyentes, contradictorios o funcionales, dependiendo del momento y del lugar, dada la condición histórica que tienen.

Siguiendo a Luis Antezana, en el fútbol podemos distinguir tanto identidades culturales particulares como metaidentidades. Las identidades por clubes, entendidas como identidades culturales particulares, (llamadas “tifosi” por Antezana, ya que el término italiano implica un contagio febril), son irreconciliables y se producen en una misma zona o localidad.

Sobre estos casos podemos citar: rivalidad por oposición social (Universitario de Deportes vs. Alianza Lima -Perú-; Nacional vs. Peñarol -Uruguay-; Fluminense vs. Flamengo -Brasil-) rivalidad de una región con otra (Real Madrid vs. Barcelona -España-; Chivas vs. América -México-; Liga vs. Barcelona -Ecuador-).

Desde una mirada de identificación colectiva a partir de identidad por oposición, resulta un hecho claro: se trata de que en la confrontación está la esencia del fútbol y la base de las identidades. El “clásico” es la expresión máxima de la disputa simbólica.

En los casos anteriores, la confrontación o el encuentro entre los distintos es lo que le da razón de existencia al fútbol y a cada uno de los rivales.  Como señala F. Carrión “el contrincante es la base fundamental de la existencia del fútbol, de allí que sea un espacio proclive de alteridad” (s/n).

Actualmente en el barrio Cerro encontramos una rivalidad entre dos instituciones que están cerca de cumplir 100 años de presencia en la comunidad. Los encuentros de fútbol entre Rampla Juniors y Cerro, hoy son  reconocidos como “El clásico de la Villa”. Se ha transformado en el partido más atrayente del Uruguay y numeroso en convocatoria después de Nacional vs. Peñarol.

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Imagen: Mauricio Felipe, Jorge Rodríguez y Nicolás Rocha en el clásico de la Villa. Rampla vs. Cerro en el Olímpico (02/12/2017). (Foto: Marcelo Bonjour). Fuente: https://www.ovaciondigital.com.uy/futbol/cerro-llevo-clasico-ilusiona-copa-libertadores.html

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Imagen: último clásico de la Villa, Cerro 1 – Rampla 0 (02/12/2017). (Foto: L. Carreño). Fuente: https://www.referi.uy/pellejero-nos-mereciamos-cerrar-el-ano-asi-n1147981

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El primer partido entre ambas instituciones se jugó el 24 de abril de 1927, en el marco del Campeonato Uruguayo de Fútbol de 1927, en el “Parque Santa Rosa” (escenario en el cual era local Cerro por aquel entonces). El resultado fue de victoria para Rampla Jrs. por 2 tantos contra 0. En esa temporada, se consagró campeón del certamen el conjunto Ramplense, otorgándole así su único título de Primera División, aunque en la época no se había instaurado el profesionalismo.

Hoy cada partido es vivido con gran entusiasmo por la barriada y las familias, en donde un barrio entero queda paralizado para vivenciar lo que se denomina “la fiesta del barrio”. Pero también cada partido es vivido con intensidad por los problemas de violencia en el deporte, en donde ya ha habido heridos de armas de fuego. Lamentablemente, cada partido Cerro-Rampla es considerado de “alto riesgo”, lo que implica un fuerte operativo policial para su desarrollo.

La tarea queda planteada: indagar acerca del origen de la rivalidad, esto supone, investigar sobre aquellos aspectos identitarios que evolucionaron en el siglo XX para que hoy se transforme en un “clásico”. Hay un gran poder simbólico en torno al “clásico de la Villa”, que permite que la población barrial se identifique de manera simultánea y múltiple alrededor de su disputa. En este sentido,

se convierte en un elemento importante de atracción social que lee lleva a ser un espacio de encuentro y confluencia de voluntades, pasiones e intereses diversos y contradictorios. Por eso, un partido de fútbol se define a sí mismo como encuentro; lugar donde las adhesiones sociales terminan siendo distintas pero no excluyentes. (Carrión, Fernando, s/d).

Referencias:

  • Aguirre Bayley, Miguel (2009). El Clásico Rampla-Cerro. Montevideo: Grifelman S.A.
  • Antezana, Luis (2003). Fútbol: espectáculo e identidad. En: Alabarces, P. Futbologías: fútbol, identidad y violencia en América Latina. Bs. As.: CLACSO. (pp. 85-98).
  • Barrios Pintos, Aníbal (1971). Los barrios (I). Montevideo: Nuestra Tierra.
  • Brohm, Jean-Marie (1993). 20 Tesis sobre el deporte. En: aavv. Materiales de sociología del deporte. Madrid: Ediciones de La Piqueta. (pp. 39-46).
  • Carrión, Fernando (s/f). El fútbol como práctica de identificación colectiva. (Material sin más referencias).
  • Falco Genovez, Patricia (1998). El desafío de Clío: el deporte como objeto de estudio de la historia. En: Lecturas: Educación Física y Deportes, Revista Digital, Buenos Aires, año 3, nº 9, marzo. Disponible en: http://www.efdeportes.com/efd9/clio1e.htm
  • Giménez, Gilberto (1997). Materiales para una teoría de las identidades sociales. En: Frontera Norte; vol. 9, n° 18, julio-diciembre. (pp. 9-28).
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Os “alemães” e os “outros”: os teuto-brasileiros e a exaltação dos valores germânicos no desenvolvimento esportivo de Porto Alegre no século XIX

20/04/2018

Cleber Eduardo Karls
cleber_hist@yahoo.com.br

Não é novidade entre os historiadores do esporte que se debruçaram sobre o desenvolvimento esportivo do sul brasileiro no século XIX a relevante contribuição dos imigrantes germânicos, ou mesmo, dos teuto-brasileiros para a constituição de clubes e associações que tinham os esportes e as práticas corporais como finalidade . Naturalmente, existiram adventícios do velho continente por praticamente todo o território nacional que foram responsáveis por fundar uma série de agremiações. Com efeito, foi na capital mais meridional do Brasil que esta característica se apresentou de maneira marcante e determinante para a ampliação das atividades esportivas.

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Com este texto, buscamos tecer algumas considerações acerca de uma publicação realizada no jornal Gazeta da Tarde de Porto Alegre em 12 de agosto de 1895, assinado por G. H., que acreditamos ser Germano Hasslocher, redator do mesmo jornal e filho de imigrantes alemães. Hasslocher foi personagem de destaque na capital gaúcha. Advogado formado pela Faculdade de Recife (depois de ter passado por São Paulo), ele foi vereador, deputado federal e um dos líderes políticos mais ativos do Partido Republicano Rio-Grandense, tendo atuação marcada por suas posições liberais, abolicionistas, federalistas, anticlericais e pela defesa da liberdade de expressão, além, é claro, de figura destacada no cenário esportivo da capital do Rio Grande do Sul.

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Inicialmente, a publicação noticiou o ato do lançamento da pedra fundamental de construção do prédio da Sociedade Ginástica (Deutscher Turnverein), atual SOGIPA, fundada em 1867 por teuto-brasileiros, que ocorreu no dia anterior. Com efeito, não demorou para que as suas convicções acerca da importância dos princípios germânicos aflorassem e o seu texto se tornasse uma exaltação dos valores d´além-mar, como o próprio descreveu: “A educação física do homem é objeto de grande cuidado entre os alemães e isto tem sido uma das grandes causas da superioridade daquele povo, forte, robusto, sadio”. G.H. destacou a existência de uma grande quantidade de associações congêneres naquela capital que serviam, ao mesmo tempo, de “divertimento e com um fim útil”, todas elas “quase que puramente alemãs”.

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Imediatamente as comparações foram traçadas. Os “nossos” colegiais, de acordo com G.H., se referindo aos brasileiros, não fazem ginástica, mas em compensação “fundam jornais nos quais exibem-se ridiculamente, abordando assuntos mui distantes de sua competência”. É importante mencionar que “brasileiro” poderia ser uma referência genérica aos não teuto-brasileiros. “Alemães”, por sua vez, identificavam aqueles com descendência germânica, nascidos ou não na Europa.

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O jornalista ainda expõe que em Porto Alegre lhes faltava clubes de ginástica e esgrima, ao passo que “as sociedades dramáticas pululam e em cada canto da cidade temos uma associação bailante”. Uma formação física e moral de destaque dos jovens sulistas brasileiros passaria pela adoção dos padrões germânicos, como foi o demonstrado no evento retratado no periódico. Jovens “alegres, com as faces rosadas atestando saúde” que se satisfaziam mediante o progresso da sociedade que cultivava o princípio mens sana in corpore sano.

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Ao mesmo tempo em que criticava o “tipo nacional” e o rotulava como “raquítico, atrofiado, nada se fazendo para desenvolver o homem, educar-lhe o músculo”, também questionava: “Em que se entretém a nossa mocidade?” Na sua visão aqueles “não alemães” gastavam seu tempo circulando pelas ruas, enchendo as mesas dos cafés, discorrendo pedantescamente sobre artes, literatura e política e, nos finais de semana, frequentando os prados da cidade. Para G.H., a juventude tiraria mais proveito se passasse o domingo “em uma sala de ginástica ou esgrima, caminhando uma légua fora da cidade ou exercitando-se em esportes náuticos”.

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Por fim, numa franca declaração das suas predileções, Hasslocher questiona: “Por que não havemos de imitar os alemães e fundar associações como eles, úteis, práticas, destinadas a formar o homem e dar-lhe robustez física, perseverando nos nossos intentos como eles, progredindo sempre?”

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Esta publicação aqui trabalhada, se não traz uma massa de informações substanciais, aponta aspectos latentes do cenário esportivo porto-alegrense do século XIX que podem ser pensados como especiais na formação do campo esportivo. Este não é um caso isolado acerca das relações étnicas pulsantes na Porto Alegre oitocentista. Todavia, se apresenta enquanto um caso relevante, exposto em um periódico de considerável circulação e assinado por um importante personagem do ambiente esportivo, político e cultural do Rio Grande do Sul. Os jornais são espaços de legitimação de ideias e a cidade de Porto Alegre um rico ambiente de embates que são construídos através da suas especificidades.

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O ceará, a abolição e o racismo no futebol.

16/04/2018

Os estudos sobre o futebol, notadamente aqueles que frequentam o imaginário sobre a história desse esporte, ficaram fixados, durante muito tempo, nas experiências vivenciadas no Rio de Janeiro e São Paulo. No entanto, saindo desse eixo, temos um grande número de vivências socioesportivas que poderiam nos ajudar a compreender melhor o fenômeno, não fossem menosprezados.

Diante disso, resolvi “percorrer” o Brasil e tentar validar, ou não, as minhas apreensões sobre o racismo no esporte, em particular no futebol, já realizadas em meus estudos sobre cariocas e paulistas. Nesses novos trajetos, andei por terras gaúchas e baianas. Por lá, constatei divergências e semelhanças que me fizeram expandir a minha compreensão sobre o racismo no futebol.i

Continuando minhas andanças, no post de hoje, resolvi visitar as lindas terras cearenses. Partirei da sua história de emancipação dos escravos, em 25 de março de1884ii, portanto, a primeira do Brasil, e da chegada e desenvolvimento do futebol naquelas terras (1903/04). Nesse contexto de análise, tentarei demonstrar o quanto a luta pela abolição da escravatura não reverberou na luta contra o racismo na sociedade, em particular no futebol. Assim, mais uma vez, farei um esforço para demonstrar a fragilidade dos discursos, também atuais, daqueles que dizem lutar pelo fim do racismo, apenas por questões pontuais marcadas em sua trajetória.

De forma apressada, em geral, associamos aqueles que lutaram contra escravidão há um perfil socialmente mais igualitário e que, por essa aproximação, o racismo subsequente experimentado pela população negra se tornaria incoerência a priori, devido a natureza e o vínculo entre as questões. O que percebemos, nesse caso, é que a parte dos setores envolvidos no processo de emancipação, especialmente a classe média, foram as mesmas que criaram ou aceitaram as distinções existentes no campo esportivo em relação a presença e a desqualificação dos negros no esporte. Vejamos:

A década de 1880 foi um marco no processo de emancipação dos escravos no Ceará. Houve, nesse período, uma organização dos clubes emancipacionistas e, ao mesmo tempo, um avanço nas campanhas da imprensa sobre o tema. Por um curto período, 1881 e 1882, a opção por uma abolição gradual era a mais defendida. Porém, em 1883, houve um recrudescimento no esforço de uma abolição mais rápida.

Entre aqueles que defendiam um processo rápido e aqueles que optavam pela forma gradual, havia um consenso: a inevitabilidade do fim da escravidão. Mesmo a igreja católica que, durante o século XIX defendera e legitimara a permanência do sistema, “mudou” de lado nesse período. Em geral, todos passaram a defender o fim da escravidão.

Nesse momento ainda não tínhamos o futebol no ceará. Porém, esse período foi crucial para a realocação do negro na sociedade cearense. O escravo passaria a homem livre e, teoricamente, passaria a poder frequentar os espaços de sociabilidade do homem branco. É, nesse sentido, que entra o futebol e o racismo experimentado nesse esporte.

Considerando a luta e o resultado pela emancipação dos escravos, antecipada e, sobretudo, vitoriosa em terras cearenses, antes mesmo das principais capitais brasileiras (RJ – SP), poderíamos supor que, de um modo geral, a posição do negro pós-escravidão tenha sido menos segregadora ou desqualificadora das outras capitais. Ledo engano, caro leitor.

O fim da escravidão não gerou cidadania. O fim da escravidão não gerou reconhecimento, acolhimento e, principalmente, acomodação da comunidade negra. Afinal, suas experiências, símbolos e práticas continuaram fora das representações de modelos sociais. Usando o futebol como objeto de análise para o caso, podemos confirmar essa tese.

Assim como noutros cantos do país, o futebol cearense também possui um “mito fundador”. Ainda que, como noutros locais, sobre controvérsias, José Silveira foi o personagem eleito para forjar o mito. Filho de portugueses, aos 22 anos, retornava da Europa (alguns dizem que ele retornava do Rio de Janeiro) com uma bola na sua bagagem. Independente do ponto de origem da sua viagem, foi, mais uma vez, um jovem da elite local que recebeu os méritos pela inserção do futebol local. A história se repete. Mais do que isso, mesmo que as fontes apontem para uma popularização rápida do futebol e, principalmente, colocava essa informação como algo positivo, o modelo a ser seguido permanecia sendo o dos jovens da elite local. Ou seja, o mais do mesmo se confirma, também, no ceará. O futebol da periferia, como noutras capitais estudadas, era apresentado como rude e seus praticantes eram mau educados e grosseiros, como aponta o jornal A Gazeta de Notícias, do dia 11 de agosto de 1927, Ano I, N° 1:

“Durante o dia de domingo, e geralmente às tardes, reúnem-se imnúmeros meninos desoccupados e iniciam o seu inacabável foot-ball. (…) A match acompanha commumente os palavrórios dos mal educados jogadores”.

“O barulho, as palavras indecentes e o fervor tanto dos praticantes como dos espectadores são concebidos como inconvenientes: assobios, gritos e palavras obscenas(das maiores)somos obrigados a ouvir”.

Assim como aconteceu noutras capitais, os clubes populares do ceará, especialmente aqueles que possuíam negros, foram forçados a criarem uma liga e campeonatos próprios. Ainda que o processo de mercantilização do futebol, a partir dos anos 40, tenha gerado uma acomodação de atletas de outras classes sociais e etnias, as distinções, nesses moldes, permaneceram posteriormente.

O futebol da várzea, nesse processo, se confirmava como sendo um caso de polícia, visto que a sua prática, desregulada e desmedida, fragilizava o imaginário de civilização ascendente para elite local. Ou seja, o futebol na capital Cearense, assim como no Rio de Janeiro, São Paulo, Porto Alegre e Salvador, seguiu o caminho da exclusão, da estruturação segmentada e, fundamentalmente, da legitimação da elite como modelo dos modus operandi.

Enfim, os mesmos “homens” que se organizaram, lutaram e aboliram a escravidão, em tempo recorde, mantiveram os homens de cor excluídos do que reconheciam como modelos sociais. Ainda que houvesse, em geral, a participação de negros e populares nas práticas esportivas, especialmente como apostadores e espectadores, a posição do grupo seguia como periférica na escala de valor simbólico e real.

A história seguiu, o futebol se desenvolveu e, doravante, acomodou os homens de cor. No entanto, a tese de que clubes lutaram contra o racismo segue mostrando suas fragilidades, ainda que, pontualmente, suas ações tenham gerados algum tipo de conflito e movimentação no campo esportivo. Nesse sentido, entendo que se quisermos, efetivamente, entender e combater o racismo no esporte, precisamos ter clareza dos limites dessas histórias que preencheram nosso imaginário e, mais do que isso, devemos fazer muito além de levar faixas para o centro do campo e acreditar que isso basta para encerrar uma luta de séculos.

i Ver em: SANTOS, Ricardo Pinto dos. Futebol Fora do Eixo: uma história comparada entre o futebol de Porto Alegre e Salvador – 1889-1912. Tese (Doutorado em História Comparada) Instituto de História, Programa de Pós-Graduação em História Comparada, Universidade Federal do Rio de Janeiro, Rio de Janeiro, 2014).

iiAlguns historiadores consideram que a emancipação no ceará ocorreu em 01 de janeiro de 1883, durante a entrega das cartas de alforrias a 116 escravos, na vila do Acarape, atual município de redenção.


Eusébio – História de uma Lenda

09/04/2018

eusebio

Eusébio da Silva Ferreira é uma figura mítica do Futebol Português e esse seu estatuto é refletido no filme “Eusébio – História de uma Lenda”, do diretor Felipe Ascensão, lançado no ano passado. O documentário conta a vida do jogador de forma cronológica, desde a sua origem em Moçambique, a viagem para Portugal e o sucesso alcançado na carreira. O fio condutor da narrativa gira em torno dos depoimentos do próprio personagem, um dos grandes méritos do filme.

Desde o início, Eusébio declara o seu amor por sua terra natal, pela sua terra de acolhimento e pelo Benfica. Seria fácil enquadrar o filme em relação ao seu papel na história do país ou na história do clube, mas o filme se mantém fiel ao propósito de mostrar o lado humano de Eusébio, dando voz ao homem, suas emoções e a forma como ele encarou cada um dos momentos marcantes da sua trajetória. No meio de tantos marcos, que poderiam ser considerados históricos, sobressai o prazer que Eusébio tinha em jogar Futebol.

O sentimento pelo jogo e a admiração pela capacidade de Eusébio fica evidente nos depoimentos dados. Companheiros de Benfica, contemporâneos de seleção, adversários ou jogadores mais novos que só o viram em filmes de arquivo mostram um tremendo respeito pelo que Eusébio apresentou dentro de campo e pelo que ele representou para o futebol do país.

Outro mérito do filme é valorizar o lado estético dos seus feitos futebolísticos. Usando poucas legendas com informações sobre datas, jogos e estatísticas, o filme usa muitas imagens de arquivo nas quais apresenta as proezas de Eusébio. Desse modo, não apenas ilustra com imagens aquilo que vem sendo narrado nos depoimentos dados, como oferece aos espectadores uma visão que prioriza o lado estético do futebol, e não uma abordagem de almanaques.

Por fim, parece-me que noção de lenda é extremamente apropriada. Saindo na esfera cinematográfica, essa imagem é confirmada pela transladação de Eusébio ao Panteão Nacional e pelo respeito de todos por Eusébio. Hoje, pode-se considerar Portugal um país importante no contexto do Futebol, mas mesmo tendo vencido 5 bolas de ouro e batido praticamente todos os recordes da seleção nacional, o estatuto de Eusébio em quase momento algum é questionado em oposição a Cristiano Ronaldo. O talento do madeirense é inegável, da mesma forma que a posição de Eusébio é intocável na história.


A Copa de 2022 não será na Austrália

01/04/2018

Resenha do livro Whatever it Takes: the inside story of the FIFA way [A], de Bonita Mersiades (2018, Powderhouse Press).

                                                                                                                       Por Jorge Knijnik

WHATEVER IT TAKES

 

Titulo estranho o deste post. Alias, porque estou falando do futuro em um blog de Historia(s), onde a gente normalmente fala de coisas passadas? Como não diria Lulu Santos, desta historia, todos sabem o fim. A Copa de 2022 será realizada nas pirâmides pós-modernas do Qatar (se algo mudar depois que eu publicar este post voces serao os primeiros a saber!).  Os mais inteirados também sabem que a candidatura da Austrália para sediar o evento foi um enorme fiasco: o ‘time’ da candidatura australiana captou aproximadamente R$ 130 milhões em dinheiro publico para ao final, receber apenas um (isso mesmo, um!) misero voto na eleição em que o Comitê Executivo da FIFA escolheu o Qatar para sediar a copa.

Mas meu texto não é sobre o final do jogo e sim sobre todos os seus meandros que foram detalhados no recente e tão aguardado livro, Whatever it takes (Custe o que custar). A autora? Bonita Mersiades[i], que em seu relato narra com minucias o que aconteceu durante este jogo pesado da escolha da sede da Copa da FIFA de 2022. Afinal, ninguém melhor para trazer esta historia a luz do dia do que aquela que viveu dentro do jogo, e manteve sua dignidade. Mersiades conheceu todos os personagens VIPs (e os VVIPs, ‘very VIPS’) que frequentam os castelos, iates e palácios onde são decididos os destinos do ‘people’s game’; no seu livro, ela traz para seus leitores e leitoras toda a historia desta disputa, toda a mesquinharia e ganancia travestidas de luxo e riqueza que envolvem os processos internos da FIFA.

Mas, quem é Mersiades? Filha de refugiados do Leste Europeu, ela cresceu na Austrália rodeada por futebol e imersa nas diversas comunidades étnicas que sempre tiveram o jogo como uma das suas maiores expressões culturais. Foi neste caldeirão cultural que ela não apenas aprendeu a amar o jogo, mas se dedicou a ele, como voluntaria em clubes locais (acordando bem cedinho aos finais de semana para demarcar campos, organizar a cantina, vender uniformes e gerenciar os clubes comunitários) e depois profissionalmente. Foi dirigente de equipes da liga nacional e passou a trabalhar na Federação de Futebol Australiana (FFA), como coordenadora da seleção masculina (os Socceroos). Ainda na FFA, Mersiades assumiu o posto de diretora de negócios públicos e corporativos. Foi nesta condição que ela começou a trabalhar com a candidatura australiana a Copa do Mundo. Foi deste cargo que ela viu e vivenciou de perto e por dentro o ‘mundo FIFA’; foi com toda esta experiência que ela virou uma das informantes centrais a fornecerem evidencias para que os escândalos da FIFA viessem à tona (e levassem a prisão do ex-presidente da CBF entre tantos outros). Reunindo todas as suas anotações detalhadas deste período que Mersiades, apos sete anos, concluiu seu livro.

Um livro prefaciado por ninguém menos que Andrew Jennings, o repórter investigativo escocês que sempre foi a mosca na sopa da FIFA e a pedra no sapato do Comitê Olímpico Internacional. O jornalista que, na CPI do futebol liderada por Romario no parlamento brasileiro, declarou que a corrupção na FIFA começou no Brasil, com Joao Havelange nos anos 1970. Homem que, indignado com as concessões que o governo brasileiro fez a FIFA para sediar a Copa de 2014, perguntou aos parlamentares na CPI “que tipo de orgulho um país tem ao deixar que gângsteres entrem e ditem as regras?”.

Em seu prefacio, Jennings escreve que Mersiades é a “única com coragem de contar a verdade” sobre uma historia que não é nada bonita. Com um prefacio destes, a leitora já imagina que lá vem bomba…

O relato de Mersiades é realmente bombástico. Tanto no conteúdo quanto na forma. As descrições dos ambientes cinco-estrelas (ou mais) que ela é obrigada a frequentar são precisas sem serem maçantes; os diálogos, de uma fidelidade incrível; as observações, argutas. A voz narrativa de Mersiades fornece uma velocidade lancinante às historias. O leitor sente como se estivesse viajando com ela entre Sydney, Cairns, Abu Dabi, Zurich, London, Toquio, Joanesburgo, Munique, Frankfurt, de volta pra Sydney, um pulinho em Canberra… ufa! Haja milhagem! Cansa só de pensar… Mas é precisamente esta velocidade que  faz a trama dela parecer um filme de suspense, ou uma serie do Netflix, estilo Narcos ou House of Cards (qualquer coincidência com a FIFA é mera semelhança[ii]…). A narradora é onipresente, e é por meio da sua voz interior, da sua leitura dos eventos e jornais da época, ou da descrição dos diálogos e telefonemas dos quais ela participa, que conseguimos sentir por dentro todos os dilemas éticos e as violências simbólicas que ocorrem no processo de escolha das sedes da Copa.

Tudo começou em 2004. Ou talvez um pouquinho antes, quando Mersiades e um grupo de jornalistas esportivos, preocupados com a situação decadente em que se encontrava o futebol no país, se reuniu para convencer Frank Lowy a assumir a presidência da FFA que seria criada para substituir a antiga National Soccer League. Lowy, que estava afastado do futebol, aceitou o encargo, ficando na presidência da FFA entre 2003 e 2015, quando passou o bastão da presidência para seu filho.

Frank Lowy é um multibilionário australiano, um dos cinco homens mais ricos da Austrália e provavelmente na lista dos top 300 mais ricos do mundo. Nascido na então Tchecoslováquia, passando por guetos na Hungria, a familia de Lowy se refugiou na Austrália depois da guerra. Antes de chegar ao país, entretanto, Frank Lowy ainda foi preso pelas autoridades britânicas em Cyprus, se uniu a Haganah na Palestina e lutou na Guerra Árabe-Israelense em 1948. Cinco anos depois, ele foi à Austrália, onde, com seu espirito empreendedor, fundou uma cadeia de shopping centers que se espalhou pela Oceania, Europa e Estados Unidos, construindo assim sua riqueza formidável.

Lowy não gosta muito do frio. Quando o inverno chega ao hemisfério sul, ele vai de férias para o  hemisfério norte, onde possui varias propriedades. Foi assim que, durante os Jogos Olímpicos de 2004, ele ancorou o Ilona IV, seu iate de luxo no Porto de Piraeus, em Atenas (um dos maiores portos do Mediterrâneo) e começou a oferecer convescotes chiquérrimos para a cúpula da FIFA que lá se encontrava para o torneio olímpico de futebol. Desde então, ele passou a ser convidado de honra nos magníficos jantares oferecidos pelo qatari Bin Hamman[iii], então presidente da Confederação Asiática de Futebol (AFC) e membro do Comitê Executivo da FIFA (as 24 pessoas que escolhem as sedes da Copa). Outros convidados do circuito Abu Dhabi-Kuala Lampur incluíam Jack Warner[iv], presidente da CONCAFAF e também membro do Comitê Executivo da FIFA, e a própria realeza, Sepp Blatter, presidente da FIFA entre 1998 e 2015. Outras autoridades futebolísticas assim como figuras obscuras deste mundo, como o consultor suíço-húngaro Peter Hargitay[v], também frequentavam assiduamente as festas do presidente da AFC.

Foi nesta época que Frank Lowy decidiu que ele traria a Copa para a Austrália, “custe o que custar”.

 

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[Kevin Rudd (entao 1o ministro da Australia), Blatter and Lowy]

Foi assim que Mersiades se envolveu com a candidatura australiana. Tendo um cargo alto na direção da FFA, e a pedido de Ben Buckley, o diretor-executivo (CEO) da Federação, seu amigo e chefe imediato, Mersiades, mesmo sem estar particularmente excitada com esta candidatura, que para ela era um bola fora, foi a cada dia mais deixando o seu trabalho cotidiano e mergulhando na candidatura australiana, chegando a trabalhar 90 horas por semana neste projeto. Afinal, Lowy tinha que coroar a sua carreira de dirigente esportivo sediando o megaevento, “custe o que custar”. Este seria seu legado final[vi].

O livro tem 39 capítulos, todos bem dinâmicos, mas poderia ser dividido em duas grandes partes. A primeira delas, entre 2008 e 2009, detalha os dias que Mersiades trabalhou na candidatura. A intensidade desta parte é tremenda. São reuniões e eventos pelo mundo afora com gente de todos os naipes. Mersiades tem que discutir e preparar orçamentos para o governo federal, que havia se comprometido a apoiar a candidatura da FFA. Lowy considerava que ele já contribuía o suficiente com o futebol e abria todas as portas com a sua presença e liderança; ele não queria tirar dinheiro do próprio bolso, e convenceu os governantes a bancarem a empreitada.  Ela não concorda com o uso de dinheiro publico, ainda mais com o pagamento de consultores externos que aparentemente não fazem nada, além de mostrar que para ganhar a Copa, mais do que o conteúdo das propostas, são necessárias as aparências de luxo e riqueza nos eventos, nos hotéis, presentes e carros para os membros do Comitê Executivo da FIFA. Afinal, conforme os consultores, a sede da Copa é decidida por “questões intangíveis”. Nesta metade do livro o leitor claramente percebe a tensão crescente entre Mersiades, que, ao questionar cada passo a ser dado e o uso muitas vezes obscuro do dinheiro publico, entra em atrito com os consultores que exigem cada vez mais luxo – afinal, eles vivem de vender (ou traficar?) influencia. Ben Buckley, o CEO, que sabe de todas as jogadas, tenta fazer o meio de campo entre estes personagens do submundo do futebol e Mersiades – a quem considera “a pessoa mais integra com quem jamais trabalhou”.

Mas o livro também possui momentos de puro humor. Como quando a FFA trouxe um grupo de jornalistas internacionais para conhecerem melhor a Austrália, a  infraestrutura e as propostas para a Copa. Com Mersiades na liderança, o grupo realiza um tour que termina na capital federal (Canberra) com um encontro com funcionários de diversos escalões do Ministério de Relações Exteriores. Ao final da reunião, com a palavra aberta, uma das diplomatas presentes se levanta e fala, sem nenhuma ponta de vergonha:

“Vocês precisam entender que aqui na Austrália a gente não gosta muito de ‘soccer’ (sic), nosso negocio é AFL. Este é o nosso esporte nacional. ‘Soccer’ não é muito popular e sempre foi associado com violência étnica no passado”.

Silencio absoluto. O constrangimento é geral. Mersiades se pergunta como esta moça passou nos testes para entrar na carreira diplomática.

Outro momento bem humorado aconteceu em dezembro de 2009, na cidade do Cabo (África do Sul). O mundo do futebol se concentrava lá, entre diversos eventos: o sorteio dos grupos da Copa de 2010, o Congresso da FIFA, o Congresso do Comitê Executivo da FIFA, reuniões de Confederações e a exposição internacional de futebol. Nesta ultima, cada Federação candidata a sediar as futuras Copas (de 2018 ou de 2022) iria lançar oficialmente a sua candidatura perante a imprensa mundial. Em um salão para 2.500 pessoas, a organização rigorosa da FIFA só iria credenciar nove pessoas de cada país-candidato. Mersiades não sabia o que fazer para enfiar os diplomatas australianos presentes, a sua equipe técnica, Lowy e demais pessoas da sua delegação.  Enquanto os outros países trouxeram os seus ‘embaixadores’ (jogadores como Luís Figo, David Beckham, Ruud Gullit[vii]) para apoiarem suas apresentações, a Austrália tinha trazido um grupo de crianças que ganharam um sorteio para participarem do evento como embaixadores da candidatura da Austrália. Vestidas com camisetas da campanha australiana (‘Come Play!’, ‘Venha Jogar!’) as crianças acabaram virando a atração da recepção inicial. Assim, não tinha como elas serem barradas na porta do evento principal. Tampouco o pessoal da embaixada e Lowy seriam barrados. Ao final, usando o ‘jeitinho australiano’, ela conseguiu entrar com mais de vinte pessoas no salão.

A apresentação australiana foi um arraso. Com as crianças sorrindo, segurando balões e atraindo mais a atenção que os jogadores internacionais – de quem ate conseguiram autógrafos – a Austrália mostrou seu filme estrelado por Nicole Kidman. Arrasaram. A imprensa mundial, surpresa, reportou nos quatro cantos do mundo como o projeto australiano era competitivo e figurava entre os principais contendores, sendo melhor inclusive que o da Inglaterra.

Dezembro de 2009 foi o auge da candidatura. Mersiades, que estava no comando de toda aquela empreitada, foi elogiadíssima por todos pelo bom gosto e competência da apresentação australiana. Seu chefe Ben Buckley lhe pagou um bônus máximo de final de ano por conta de seu desempenho positivo.

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O baque veio depois do recesso de final de ano. Atenção, aqui não vai nenhum spoiler, afinal, Mersiades conta isso logo no segundo paragrafo da introdução. No inicio de Janeiro de 2010, ao retornar a sede da FFA, Buckley a chama a sua sala. O CEO inventa umas desculpas esfarrapadas, e ela é demitida. A arrogância, o machismo e as negociatas dos consultores haviam vencido. Mersiades estava fora não apenas da equipe da candidatura, mas da própria FFA. Os consultores talvez estivessem certos em um ponto: eles intuíam que alguém tão integra acabaria por entregar os esquemas todos. Como de fato aconteceu, ao longo destes sete anos, inclusive na comissão Garcia.

Aqui entramos na segunda parte do livro . As viagens não são mais tão frequentes, mas o suspense permanece alto!  Mersiades continua recebendo informações de contatos em todo o mundo sobre a disputa pela sede da Copa.  Eu confesso que tive que me segurar para não trapacear e ir direto ao ultimo capitulo para saber das respostas a tantas questoes levantadas nesta parte: Por que a FFA aceitou trabalhar com estes consultores indicados pelos alemães? Os russos tinham um acordo com a Austrália? Quem deu o único voto aos australianos? Qual o papel de sua realeza Beckenbauer em tudo isso? Como o Qatar conseguiu bater a candidatura dos Estados Unidos? Lowy foi enrolado pelos consultores e por todos os seus amigos do futebol? Como foi gasto todo aquele dinheiro publico? Por que mantiveram os consultores e demitiram alguém que era, segundo a opinião geral, a “alma e o coração da candidatura” do país? Como a candidatura da Austrália conseguiu em um ano decair daquela empolgação mostrada na Cidade do Cabo para receber apenas um voto ao final? Quem deixou de lado Nicole Kidman e produziu aquele filme ‘clichê do clichê’ que foi apresentado aos senhores do Comitê Executivo da FIFA antes da votação final?

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Mas eu controlei minha ansiedade e, comportadamente, li capitulo por capitulo. Soube dos espiões que invadiram o site, o e-mail e o telefone de Mersiades. Tomei consciência das calunias e também de um telefonema ameaçador feito por um daqueles jornalistas ‘muy amigo’ o qual, junto com ela, havia trazido Lowy para a presidência da FFA no inicio do século. Apesar das chantagens, Mersiades não revela o nome da pessoa. Li o depoimento ‘confidencial’ que ela deu a Mike Garcia e como isso serviu para demoniza-la ainda mais. Fiquei sensibilizado quando, em um momento da mais pura psicanalise, ela descobre a verdade por trás de diferentes planilhas orçamentarias da FFA. A sensação de leveza que esta clareza trouxe, depois de tanta obscuridade, é maravilhosa, segundo a autora.

Meio que insone cheguei ao capitulo final, intitulado ‘Do lado certo da historia’. Estar do lado certo desta confusão toda, digo, da história, é algo que Mersiades reivindica com muita autoridade desde o início do livro.

As duas passagens a seguir evidenciam a coerência da autora e demonstram de que lado da historia ela está.

A primeira, com a qual eu particularmente me identifico, aconteceu em Londres, em abril de 2009, em um dos seus primeiros encontros com o consultor Hargitay. Como alguém que vende e vive de aparências, Hargitay queria impressiona-las e a levou para jantar em um camarote exclusivo (o Armani Lounge) no Stamford Bridge, o estádio do Chelsea, onde o time da casa enfrentaria o Everton pela English Premier League. Apesar de cansada de todas as viagens, ela estava excitada por assistir seu primeiro jogo dn EPL. Após a janta, eles se sentam nos seus lugares VIP,  com a melhor vista do campo. Mersiades esta ao lado do CEO do Chelsea, e Hargitay faz questão de notar isso: “Você viu Bonita, tudo o que consegui para você? Lugar VIP ao lado do homem! Ninguém mais faria isso por vocês! Não é maravilhoso?” Ela responde com um sorriso amarelo e pensa que gostaria muito mais de estar ao lado do povão nas arquibancadas[viii].

A segunda passagem, na verdade é a dedicatória do livro, a qual de forma poética, mostra os motivos pelos quais ela continuou nesta luta e finalizou o seu manuscrito após sete anos. Mersiades dedica o livro para

Todas as pessoas reais do futebol, em qualquer lugar do mundo; para aqueles que amam o jogo e que acreditam em jogo limpo em tudo o que fazem.

Este é um verdadeiro legado.

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NOTAS

[A] Em uma tradução livre, o titulo do livro ficaria “Custe o que custar: por dentro do jeitinho FIFA” .

[i] TRANSPARENCIA: Possuo uma relação profissional com Bonita Mersiades, que é a diretora-executiva da Fair Play Publishing, editora que publicou meu mais recente livro ‘The World Cup Chronicles: 31 days that rocked Brazil’.

[ii] Vale lembrar que, dentre as acusações aos membros da FIFA feitas pela justiça norte-americana estão:  conspiração para cometer fraude, fraude eletrônica, lavagem de dinheiro e obstrução de justiça. Eles se referem a FIFA como uma ‘enterprise’, um negocio que foi enquadrado na legislação RICO a qual geralmente é aplicada a Máfia e outras organizações criminosas.

[iii] Banido do futebol por toda a vida em 2012 por pagamentos ilegais feitos a União Caribenha de Futebol durante a sua campanha para a presidência da FIFA em 2011.

[iv] Depois do banimento de Bin Hammam em 2011, Jack demitiu-se de todos os seus cargos no futebol. Foi indiciado em 2015 pela justiça americana e ate hoje luta para não ser extraditado de Trinidad Tobago. Seus dois filhos estão em prisão domiciliar nos Estados Unidos desde 2011.

[v] Um dos três consultores europeus que trabalharam na candidatura Australiana para a Copa; vieram recomendados pela Federação Alemã e possuem estreitos laços com Franz Beckenbauer.

[vi] Alias, me perdoem a digressão, mas neste livro eu aprendi um significado novo para a palavra ‘legado’ – sempre ouvimos falar do legado cultural, politico, social, esportivo dos eventos. Mas Mersiades, ao ver no orçamento da candidatura alguns itens destinados a legado, rapidamente percebe que neste contexto, ‘legado’ significa ‘dinheiro da mala’.

[vii] Os ‘embaixadores’ recebem entre U$ 50.000 (no caso dos baratos como o camaronês Roger Milla) ate mais de um milhão de dólares, no caso dos top como Pelé , para apertarem mãos e deixarem sua imagem ser usada para apoiar uma candidatura ou outra. Mersiades recebeu varias propostas de embaixadores mas, apesar da insistência dos consultores, recusou a todas.

[viii] Será que ela iria curtir estar aqui junto com a galera do Mengao, saudando o Gilmar Mascarenhas, o Otavio Tavares e toda a torcida botafoguense?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[i] Em uma tradução adaptada, o  titulo do livro ficaria “A qualquer preço: o jeitinho FIFA contado de dentro”


Proezas Ginásticas no Rio de Janeiro do século XIX: aproximações de uma história corporal da história da cidade

18/03/2018

Por: Fabio Peres e Victor Melo[i]

Em posts anteriores tentamos argumentar que a ginástica – em suas diferentes conotações, formas e tipos – fazia parte da paisagem do Rio de Janeiro do século XIX.  

Mas algo que parece ser central, que constitui ainda um desafio pouco explorado no campo da História do Esporte no Brasil, é corpo per se  tomado como domínio ou objeto de investigação histórica.  

De forma provocativa, podemos dizer que, via de regra, a história das práticas corporais são pouco ou quase nada, com as devidas exceções, corporal.  

No nosso caso, por exemplo, devemos discutir melhor a possibilidade do papel das exibições de ginástica na gestação de um (talvez novo?) ethos corporal na cidade.

A ausência de tipos variados de fontes, sem dúvida, é um obstáculo. Mas será que não haveria formas de se aproximar, mesmo que de maneira ainda incipiente, das representações do corpo?

No decorrer do século XIX, circos que destacavam proezas ginásticas como uma atração se tornaram comuns e muito apreciados na cidade. Mesmo que essa “ginástica-espetáculo” não tivesse grande número de praticantes, sempre cativou um público ávido por novidades; ao que parece de distintos estratos sociais. Temos defendido, inclusive, que antes dos exercícios oferecidos em escolas e agremiações, ela ajudou a gestar uma sensibilidade pública para com a prática.

A especificidade desses espetáculos é que seu poder de sedução estava atrelado diretamente ao próprio corpo, o que incomodava alguns intelectuais, que desejavam anexar à ginástica uma base moral e sanitária.

Devemos lembrar que “a crítica aos exageros do desenvolvimento muscular por ele mesmo e ao funambulismo é ponto passível em todos os educadores que pensaram a educação física escolar nesse momento de transição da sociedade brasileira” (HEROLD JUNIOR, 2005, p. 247).

Para o público, todavia, essa não era uma preocupação. Mesmo quando cresceram as contestações, continuou sendo observável a influência circense nos mais distintos âmbitos.

Se a ginástica era uma das atrações de muitos espetáculos, que tipos de exercícios eram realizados?

Vejamos, por exemplo, a apresentação de Mr. Vally no “Pomposo espetáculo ginástico e dramático, para ser representado perante S. M. o Imperador, o Senhor D. Pedro II, a Augusta Família Imperial”, no Teatro Constitucional Fluminense, em abril de 1838. O “mestre de ginástica de Londres e de Paris” (O Despertador, 27/2/1839, p. 3) prometia executar “na coluna giratória, e nas duas colunas, os mais lindos e delicados exercícios ginásticos, forças, e posições acadêmicas” (O Despertador, 19/4/1838, p. 3).

cap.1.figura 5. O Despertador, 27.2.1839, p. 3.

O Despertador, 27/2/1839, p. 3.

Algumas dessas proezas se tornariam comuns não só nas exibições artísticas como também no cotidiano das sociedades ginásticas e clubes.

Era o caso de números como “A flor da ginástica”, a “Escada perigosa” e o “Salto do Niágara”, “de cujo desempenho deixa o espectador extasiado” (Correio Mercantil, 18/1/1863, p. 4). Em muitas outras ocasiões, os exercícios foram fartamente descritos, um belo retrato de como se organizava a ginástica naquela ocasião).

Vally tornou-se também modelo da Academia Imperial de Belas Artes, em função da sua compleição corporal e por executar as “mais elegantes Estátuas, tiradas da mitologia e da história antiga” (Ver Diário do Rio de Janeiro, 4/4/1839, p. 2.). Vale o registro de como um novo padrão de corpo começava a circular e ser apreciado na cidade, antecipando um movimento que se tornará mais perceptível no quartel final do século XIX e começo do XX (MELO, 2011).

Nos circos melhor constituídos, a ginástica dividia espaço com as atividades equestres e dramáticas, ainda que seja difícil precisar exatamente os limites de cada termo.

Em março de 1840, por exemplo, promoveu um espetáculo João Bernabó, que trabalhara com Chiarini e tinha parcerias constantes com E. G. Mead. Suas apresentações ocorreram em um curro de propriedade de Manoel Luiz Alves de Carvalho, situado no Campo de São Cristóvão, onde também seriam organizadas corridas de touros. A imagem do anúncio, uma parada de mão realizada em um cavalo em movimento, nos permite ver o quanto os exercícios equestres e ginásticos se mesclavam.

cap.1.Imagem6

Diário do Rio de Janeiro, 16/5/1840, p. 3.

Outros detalhes conseguimos saber na atuação da Companhia do francês Fouraux, que se apresentou, em 1852, no mesmo Circo Olympico. Na programação das funções de fevereiro, num rol de 11 atividades divididas em duas partes, cinco referem-se a exercícios de equilíbrios, entre os quais “a luta ginástica, e vários saltos perigosos por cima de seis cavalos, executada por todos os artistas da companhia”, e “exercícios ginásticos e salto dos duplos toneis” (Correio Mercantil, 12/2/1852, p. 4).

Uma informação merece ser destacada no que tange à atuação dessa companhia: “O Sr. Fouraux tem a honra de prevenir o público que dá lições de equitação” (ibid.). Na realidade, vários foram os profissionais que trabalharam nos dois âmbitos, no espetáculo e no ensino, importante indício de que houve um trânsito de informações e referências.

Vejamos outro exemplo. Ao comentar a performance de Neal e Rogers, do Circo Grande Oceano, um cronista lembra que muitos amadores buscavam os ginásios para se exercitarem, e que as atividades acrobáticas eram as mais difíceis e apreciadas. Informa que os dois artistas dirigiam uma escola de ginástica própria, além de encantarem por sua exibição:

Uma vez são as provas de uma força hercúlea o que admira a todos, outra a flexibilidade dos seus corpo, como se fossem de borracha, os graciosos movimentos, as transformações incríveis, as posições incompreensíveis (Correio Mercantil, 24/6/1862, p. 4),

Nas exibições ginásticas utilizavam-se implementos diversos: camas elásticas, cordas, pórticos, barras e trapézios, material que também seria adotado em escolas e clubes. Força, equilíbrio, flexibilidade, agilidade eram valências físicas mobilizadas. Coragem e ousadia eram valores destacados. O risco era a dimensão mais comumente exaltada, tida como importante fator de atração de “um público que sabe reconhecer o quanto custa um trabalho cheio de perigos, pela incerteza que há nesta arte”.

cap.1.Imagem2

Correio Mercantil, 22/1/1860, p. 4

Vejamos essa longa descrição de um cronista sobre as sensações causadas pelo espetáculo de dois ginastas no Politeama Fluminense:

Todos os corações como que deixam de palpitar; o sangue gela-se nas veias; o sistema nervoso sofre violentas impressões e das mãos frias do espectador dessora uma transpiração gélida e incomoda. Só volta o coração a sua regular oscilação de pêndulo da vida, e o calor se espalha pelo corpo, quando os dois artistas terminaram aquele perigosíssimo exercício. Então as mãos aplaudem freneticamente e o entusiasmo transborda em todos os peitos (Gazeta da Tarde, 30/7/1881, p. 2).

Essas impressões mobilizaram a cidade de tal maneira que chegaram a ser desencadeadas iniciativas de controle por parte das autoridades:

O Sr. Desembargador chefe de polícia expediu circular aos subdelegados determinando que obriguem os empresários de circos ginásticos a usar redes e outros aparelhos de salvação, próprios para guardarem a vida dos artistas que se arriscam em tais trabalhos (O Globo, 1/9/1877, p. 2).

De fato, eventualmente vemos pelos jornais algum incidente, em número bem menor do que fazia crer as propagandas dos circos, que exageravam para atrair o público. Vejamos a notícia de um acidente: “No espetáculo da tarde de ontem no circo Grande Oceano, teve lugar um deplorável acontecimento. O Sr. Julius Buislay teve a infelicidade de cair de um dos trapézios da altura de 30 pés, ficando com o braço direito fraturado em duas partes” (A Atualidade, 13/7/1863, p. 3). Essas ocasiões, de alguma forma, ajudavam a reforçar a ideia de que aquela atividade era mesmo perigosa. Curiosamente, uma das companhias em que mais incidentes foram registrados foi a do Teatro-Circo, que se apresentava como a “nec plus ultra da ginástica”, isso é, “a que não pode ser ultrapassada”. De fato, suas apresentações eram marcadas por números muito arriscados, chamando muito a atenção do público.

Desafiar e superar as condições naturais eram claramente dimensões mobilizadas nos espetáculos, intencionalidades que vão marcar, seja qual for o teor do discurso, a prática da ginástica na Corte. Isso por vezes era mais sutil, por outras era explícito. Vejamos como se anuncia a apresentação de Jeronymo Lauriano da Costa, que sem os braços executava várias proezas somente com os pés: “Prodígio e aborto da natureza” (Correio Mercantil, 5/2/1860, p. 4).

Uma vez mais o circo refletia um dos dramas da modernidade. Era possível superar os limites divinos por um processo de produção racional de conhecimento. Doenças podiam ser superadas pela medicina. Pontes superavam obstáculos naturais. As técnicas permitiam aos homens “flutuar”. A ginástica dos circos transitava por padrões de racionalidade tanto quanto a dos médicos. A diferença era a especificidade do diálogo.

As proezas ganhavam diferentes definições, tais como: “Grandes volteios aéreos, e saltos por cima das tiras, executados pela Sra. Varin”; “Diferentes exercícios de equilíbrio e força, pelo Sr. Francisco”; “Trabalho grotesco de elevações, passando por cima de diferentes objetos e pipas, executados pelo Sr. Joanny Fouraux” (Correio Mercantil, 11/3/1852, p. 4). Da mesma forma, muitas eram as denominações utilizadas: salto ginástico, salto aéreo, elevações ginásticas, volteios ginásticos.

Um exercício muito conhecido era assim descrito: “As argolas volantes, ou os suplícios romanos, trabalho de forças e grande dificuldade, executado pelo Sr. Francisco” (Correio Mercantil, 16/5/1852, p. 4). Voos e saltos eram muito valorizados. Por exemplo, a “Grande luta ginástica e acadêmica” tratava-se da execução de “saltos mortais em diferentes sentidos, por cima de muitos cavalos” (Correio Mercantil, 24/6/1852, p. 4.)

Em muitas ocasiões relacionavam-se as cenas a feitos “históricos” (como “O grego heroico em combate com o mouro rebelde”), “primitivos” (como “o selvagem do norte no exercício da caça) ou “exóticos” (como “a carreira rápida do volteador chinês” e “a carreira veloz da sílfide”). Todas essas atrações integraram a programação do Circo Olympico de 27 de maio de 1860 (Correio Mercantil, 27/5/1860, p. 4).

No decorrer do século XIX vários sentidos se cruzavam ao redor da palavra “gymnastica”, bem como diversos termos tocavam em dimensões que se relacionavam com a prática, tais como “exercício”, “athleta”, “lucta”. Não surpreende, assim, que alguns circos tenham abrigado atividades correlatas.

Por exemplo, em dezembro de 1856, o Circo da Guarda Velha anuncia a realização de “Grande luta de assalto” (Correio Mercantil, 19/12/1856, p. 4), da qual participariam “jovens atletas desta capital”. Tratava-se de uma eliminatória: ao fim do dia sairia o campeão. Os promotores, Duffaud e Hyppolite, não somente convidavam a tomar parte “os amadores destas partidas de ginástica”, como anunciam que “dão lições particulares da luta Chausson, ou de pés e pugilato, ou de socos, etc”.

Enfim, como já apontamos em outras ocasiões, parecia mesmo onipresente no Rio do século XIX, inclusive corporalmente, nossa estimada ginástica.

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[i] Parte deste texto foi publicado originalmente em MELO, Victor Andrade de; PERES, Fabio de Faria. A gymnastica no tempo do Império. Rio de Janeiro: 7Letras/Faperj, 2014. (Coleção Visão de Campo)


ANPUH – Bahia 2018 – Chamada

15/03/2018

Olá pessoal
Com alegria informamos, que mais uma vez (desde 2010) foi aprovado o Simpósio de História do Esporte e das Práticas Corporais no IX Encontro Estadual de História-Bahia.
Este ano o evento será realizado na cidade de Santo Antônio de Jesus, nas dependências da Universidade do Estado da Bahia – UNEB, Campus V, entre os dias 04 a 07 de Setembro de 2018.
Com isso, convidamos a todos e todas para participarem do evento e do simpósio, enviando seus trabalhos. Abaixo apresentamos as principais informações:

Instruções gerais para inscrições

1. O sistema de Inscrição é feito por meio eletrônico, tanto para o envio de dados quanto para o pagamento. Todos os itens destas instruções gerais devem ser lidos cuidadosamente para evitar eventuais irregularidades nas inscrições;

2. Para se inscrever, o interessado deve identificar-se em uma das modalidades abaixo, durante o período indicado no cronograma:

  • Coordenação de Simpósio Temático.
  • Coordenação de Minicurso/Oficina.
  • Coordenação de Simpósio Temático e Coordenação de Minicurso/Oficina.
  • Apresentação de trabalho em Simpósio Temático.
  • Ouvinte/Participante em Minicurso/Oficina.

Atenção: Caso o participante deseje propor um simpósio temático e também um minicurso/oficina, ele deve escolher, no preenchimento da ficha inscrição on-line, a opção correspondente a essas duas modalidades.

3. Em todas as etapas / modalidades acima, as categorias e os respectivos valores de inscrição são os da tabela abaixo:

Associado da ANPUH Não associado
Professor da educação básica…….. R$ 50,00 Professor da educação básica……… R$ 150,00
Estudante de Pós-graduação……… R$ 50,00 Estudante de graduação……………. R$ 50,00
Demais associados…………………. R$ 100,00 Estudante de Pós-graduação………. R$ 200,00
Demais participantes……………….. R$ 300,00
Participação em Minicurso/Oficina….. R$25,00

4 . Solicitamos atenção no preenchimento correto de todos os campos da ficha de inscrição, em especial nos campos “Nome” e “Título do Trabalho”, se for o caso, para evitar posteriores problemas quanto à emissão dos certificados. O preenchimento correto do campo “e-mail” também é de fundamental importância para o estabelecimento do vínculo de informações. Após o cadastro, será enviado um e-mail de confirmação contendo os dados de acesso à área do inscrito (login e senha), onde é possível imprimir novamente o boleto de inscrição, caso seja necessário;

5. Os colegas que desejarem associar-se à ANPUH deverão fazê-lo antes de se inscreverem no evento, acessando a página: http://www.anpuh.org/filiacao.

6. Uma vez paga a inscrição como não associado não será possível reverter o valor para associado;

7. Os associados da ANPUH deverão estar quites com as anuidades para fins de usufruto do valor de inscrição exclusivo às modalidades de Sócios;

8. O pagamento da inscrição deverá ser realizado até a data de vencimento registrada nos boletos bancários. Após esta data, a inscrição será cancelada automaticamente pelo sistema;

9. O inscrito poderá acompanhar a confirmação de pagamento do boleto através da área do inscrito;

10. Não haverá devolução do valor referente às inscrições. No caso de propostas de Simpósios Temáticos, Minicursos ou Oficinas que não sejam aprovadas ou efetivadas, os proponentes poderão usar sua inscrição na modalidade de apresentador de trabalho ou ouvinte.
Para a apresentação de trabalho nos Simpósios Temáticos, o proponente deverá ser, no mínimo, graduando, respeitando-se o disposto no item 15.

  • Cada participante poderá apresentar apenas 01 (um) trabalho em apenas 01 (um) simpósio temático, seja na condição de autor ou de coautor, com limite de 01 (uma) coautoria no mesmo trabalho.
  • Todos os autores ou coautores devem estar inscritos no evento e se fazer presente no momento da apresentação a fim de que recebam o certificado.
  • O inscrito deverá escolher 03 (três) Simpósios Temáticos conforme a ordem hierárquica de sua preferência. Caso não seja aceito no primeiro, será realocado na opção seguinte. A avaliação, aceitação e eliminação de trabalhos dentro do simpósio temático são realizadas pelos coordenadores de cada simpósio.
  • O número mínimo de participantes em cada simpósio temático é 12. Caso esse número não seja atingido, o simpósio será cancelado e os inscritos serão realocados na 2ª ou 3ª opção.
  • Caso o trabalho não seja aceito em nenhuma das rodadas de avaliação, o inscrito será automaticamente considerado como ouvinte, sem devolução do valor pago na inscrição.
  • O número máximo de participantes em cada simpósio é de 24 e a preferência é dada ao candidato que se inscreveu primeiro.
  • Verifique os prazos de inscrição, envio do trabalho completo e aceitação.

15. A aceitação do trabalho de graduandos está condicionada à inscrição do orientador no evento.

16. Para a publicação do trabalho nos Anais do Evento, os autores terão que obrigatoriamente submeter o texto completo até a data limite estipulada no Cronograma do Evento e apresentar a comunicação na data e horário indicado pela Comissão Organizadora.

Prazos:

Inscrição de trabalhos nos Simpósios Temáticos .. 05 de Março a 30 de Março.

Divulgação dos Trabalhos Aprovados e Cartas de Aceite .. 31 de Maio.

Envio dos Trabalhos Completos para Publicação nos Anais .. 23 de Julho.
NORMAS GERAIS PARA PROPOSIÇÃO DE TRABALHOS

Atenção: Observe atentamente todas as instruções abaixo antes de submeter seu trabalho:

Além das instruções gerais para inscrições no evento disponíveis no link http://www.encontro2018.bahia.anpuh.org/inscricoes, os itens abaixo devem ser lidos cuidadosamente para evitar irregularidades quanto à submissão de trabalhos para apresentação nos Simpósios Temáticos.

1. As propostas de comunicação deverão ser compostas, obrigatoriamente, de título e resumo, que deverão ser digitados nos campos apropriados da página de inscrições do IX Encontro Estadual de História, e de um texto completo que deverá ser anexado no local indicado até o dia 23 de Julho de 2018.

2. O título do resumo deverá conter no máximo 200 caracteres (com espaços) e o corpo do texto deverá conter no máximo 2800 caracteres (com espaços).

3. O texto completo deverá ser apresentado no seguinte formato:

– Arquivo em formato de texto (.doc ou .rtf) de no máximo 3 Mb.

– Mínimo de 06 (seis) e máximo de 10 (dez) páginas.

– Fonte Times New Roman 12, espaço entre linhas 1,5.

– Citações com mais de três linhas em destaque, com fonte 11, espaço simples.

– Margens superior e esquerda: 3,0 cm; inferior e direita: 2,0 cm.

– As notas devem ser colocadas no final do texto.

– As referências deverão seguir o formato da ABNT NBR 6023.

4. Solicitamos atenção ao preenchimento correto de todos os campos da ficha de inscrição, em especial “Nome” e “Título do Trabalho”, para evitar posteriores problemas quanto à emissão dos certificados. O preenchimento correto do campo “e-mail” também é de fundamental importância para o estabelecimento do vínculo de informações com a comissão organizadora.

5. Para a apresentação de trabalho nos Simpósios Temáticos, o proponente deverá ser, no mínimo, graduado. Estudantes de graduação poderão inscrever trabalhos desde que seus orientadores estejam inscritos no evento.

6. A inscrição para apresentação de trabalho deverá ser feita nas seguintes modalidades:

– Submissão Individual (o trabalho não possui coautores)

– Coautoria – coautores não cadastrados (primeira inscrição do trabalho)

– Coautoria – coautores já cadastrados (trabalho já inscrito por outro coautor)

7. Verifiquem atentamente o cronograma do evento e acompanhem a aceitação do trabalho proposto através da “área do inscrito”.

Coordenadores:
Henrique Sena dos Santos (Universidade Federal do Recôncavo da Bahia),

Coriolano Pereira da Rocha Junior (UFBA)